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EscobarTraining

¿EL RENDIMIENTO DEPORTIVO SE ENTRENA EN EL GIMNASIO? LA CLAVE ESTA EN NO CONFUNDIR FUERZA CON DEPORTE

Un futbolista no se convierte en mejor futbolista simplemente por levantar más peso.

Un basquetbolista no mejora su lanzamiento haciendo sentadillas.

Y un nadador no puede reemplazar la piscina por el gimnasio.

Pero entonces aparece una pregunta:

¿Para qué entrenan fuerza los deportistas?

Porque el gimnasio puede desarrollar capacidades físicas que después son utilizadas dentro del deporte.

El gimnasio no reemplaza al deporte

El entrenamiento específico sigue siendo fundamental.

Si jugás al fútbol, necesitás jugar al fútbol.

Si practicás básquet, necesitás practicar básquet.

Si nadás, necesitás nadar.

El gimnasio trabaja determinadas capacidades que complementan ese entrenamiento.

Entre ellas pueden encontrarse fuerza, potencia, estabilidad, capacidad de producir fuerza rápidamente y tolerancia a determinadas cargas.

La fuerza es una herramienta

Imaginemos un futbolista.

Durante un partido tiene que acelerar, frenar, cambiar de dirección, saltar, disputar una pelota y repetir estas acciones durante mucho tiempo.

Todas esas acciones requieren fuerza.

Por eso desarrollar fuerza puede formar parte de una preparación física completa.

Pero eso no significa que el deportista tenga que entrenar como un culturista o como un levantador de pesas.

Fuerza y potencia no son lo mismo

Un deportista puede necesitar producir mucha fuerza, pero también puede necesitar producirla rápidamente.

Ahí aparece la potencia.

Por ejemplo, saltar, acelerar o realizar determinados movimientos explosivos requiere aplicar fuerza rápidamente.

Por eso el entrenamiento deportivo puede incluir ejercicios de fuerza y también diferentes estímulos orientados a la potencia.

También hay que entrenar la capacidad de frenar

Muchas personas piensan únicamente en acelerar.

Pero frenar es fundamental.

Cada vez que cambiás de dirección o detenés tu cuerpo, tenés que absorber y controlar fuerzas.

Por eso un programa deportivo completo no debería preocuparse solamente por producir movimiento, sino también por controlar y desacelerar.

¿Todos los deportistas necesitan el mismo gimnasio?

No.

El programa debería depender del deporte, posición, calendario competitivo, experiencia, edad, historial de lesiones y objetivos.

Un jugador de rugby no tiene exactamente las mismas demandas que un nadador.

Un basquetbolista no necesita la misma planificación que un corredor de fondo.

La preparación física debe responder al deporte.

El gimnasio tiene que transferir

El concepto clave es la transferencia.

No entrenamos una capacidad física simplemente porque queda bien en una planilla.

La entrenamos porque queremos que contribuya a mejorar el rendimiento o la capacidad del deportista para afrontar las demandas de su disciplina.

Por eso el trabajo de fuerza debe estar integrado dentro de una planificación general.

CONCLUSIÓN

Sí: el rendimiento deportivo puede y muchas veces necesita ser estimulado mediante el entrenamiento de fuerza y otras capacidades físicas en el gimnasio.

Pero el gimnasio no es el deporte.

Es una herramienta.

El objetivo no es conseguir que el deportista sea simplemente más fuerte dentro de una sala.

Es conseguir que tenga mejores recursos físicos para expresarse dentro de su disciplina.

El gimnasio prepara al deportista. El deporte le enseña a utilizar esas capacidades.

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